
Esta Ninja 300 es la heredera legítima y natural de la
250 R, pero mejora y amplia cada uno de los apartados que la han legado.
Heredar es ese derecho por el cual una persona al término de su
existencia transmite sus bienes, derechos y obligaciones a sus
descendientes u otras personas, que se denominan herederos. Esta nueva
Ninja 300 es la heredera directa de la 250 pero lo que ha hecho es
ampliar su herencia, pues supera a su predecesora en todos los aspectos.
Además ha tomado la imagen deportiva de sus hermanas mayores aportando
frescura a su diseño que se acompaña de un dinamismo que no defrauda.
La
verdad es que como han cambiado los tiempos desde mis “años mozos” a la
actualidad. Así que me vas a perdonar que no te diga con exactitud las
“primaveras” que he cumplido este pasado mes de mayo, pero te diré que
cuando tenía 18 años, una 250 era una moto grande y un servidor
suspiraba por una Bultaco Metralla MK2 aunque fuera de ocasión. Entonces
era lo más de lo más, 27,8 CV a 7.500 rpm, alimentada por un carburador
Amal de 32 mm y 165 km/h de velocidad punta. En cualquiera de nuestras
carreteras de montaña de los alrededores de Madrid era la peor enemiga
que se podían encontrar las “grandes deportivas europeas”, Norton,, BSA, , Laverda, o
salían con las orejas gachas y el rabo entre las piernas si se topaban
con ella, o con una Montesa Impala 250, o con una OSSA 250 Sport.
Así que me sorprendo a mí mismo cuando trato de colocar en un determinado segmento a esta preciosa,
que tiene un 50% más de potencia que mi añorada Metralla, tiene dos
cilindros, va refrigerada por agua y ahora la trato como “una moto
pequeña”. Y además te cuento de ella que me parece una moto ideal para
muchos jóvenes que quieren empezar a aprender a manejarse en el
apasionante mundo de las motos deportivas. Pero es que igualmente
estamos ante una moto funcional, con una mecánica muy robusta y sencilla
en estos tiempos, que nos puede dar un magnifico servicio para
utilizarla en el día a día.
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